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¿PUEDE LA TERAPIA CON OXÍGENO HIPERBÁRICO AYUDAR A LOS NIÑOS AUTISTAS?

 

Como hemos mencionado en nuestros post anteriores la medicina hiperbárica es una terapia que refuerza los tratamientos y ayuda mejorar muchas afecciones y problemas de salud, respirando oxígeno puro a 3ATA (Atmósferas absolutas) dentro de una cámara presurizada.

 

En el siguiente post hablaremos del autismo y de cómo la terapia con oxígeno puede ser una terapia de ayuda para esta condición que afecta un gran número de niños en todo el mundo.

 

Tenemos que mencionar que el autismo o El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno neurobiológico del desarrollo que ya se manifiesta durante los tres primeros años de vida y que perdurará a lo largo de todo el ciclo vital. Los síntomas fundamentales del autismo son dos: deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social.

La medicina hiperbárica, es un arma más en el tratamiento del autismo y otros trastornos generalizados del desarrollo, reduce el edema cerebral y consigue que el oxígeno llegue a todas las partes del organismo mejorando la sociabilidad de estos pacientes.

 

Pero mientras un pequeño segmento de familias con niños con autismo cree que realmente la terapia con oxígeno ayuda a sus hijos, la seguridad social es renuente a pagar este tipo de tratamientos y muchos doctores son escépticos a que esta terapia realmente pueda ayudar.

 

Una nueva investigación por parte de la Pediatría BMC en los Estados Unidos puede dar más credibilidad a la terapia como un tratamiento para el autismo. El estudio aleatorio, con doble anonimato controlado de 62 niños encontró que los que recibieron 40 horas de tratamiento más de un mes eran menos irritables, más sensibles cuando interactuaban con las personas, hicieron mayor contacto visual y eran más sociable que los niños que no lo recibieron. Ellos eran también menos sensibles al ruido (algunos niños autistas experimentan una especie de sobrecarga sensorial de sonidos ruidosos y ruidos de fondo). Se observó mayor mejoría en los niños mayores de cinco años (el estudio incluyó niños de dos a siete años) que tenían un autismo más leve.

 

Cabe destacar que la mayoría de los niños toleran bien el tratamiento, no genera claustrofobia, ni provoca grande daños en ellos y lo que es muy importante raramente suelen provocar convulsiones.

 

En la actualidad se estima que el autismo aumenta 17% a nivel mundial y aunque muchas veces su padecimiento suele ser genético, también pueden intervenir factores como el contactos con ciertas sustancias químicas y algunos fármacos. De 68 nacimientos que se producen diarios en el mundo, dos son diagnosticados con esta enfermedad.
Hoy en día en muchos países el uso del oxígeno como terapia para tratar el autismo viene incrementando, la lógica para utilizar la medicina hiperbárica para este trastorno, es que al aumentar el flujo sanguíneo cerebral, este es entregado de mejor manera a todas las zonas del cerebro que puedan estar carentes de él. Al tener mayor cantidad de oxígeno en la sangre empieza a estimular los tejidos cerebrales y ayuda a recuperación de las neuronas. Esta terapia también reduce el exceso de líquidos e hinchazón de los tejidos del cerebro que ayudan en la función neurológica en autistas.

 

En conclusión la terapia con oxígeno 100% puro puede ayudar a revertir teóricamente parte del proceso que está causando el autismo y darle un nivel de vida mejor a los niños.